BLOG DE HISTORIA CONTEMPORÁNEA

"El trabajo del maestro no consiste tanto en enseñar todo lo aprendible, como en producir en el alumno amor y estima por el conocimiento."
John Locke.

jueves, 20 de marzo de 2014

PALMERAS EN LA NIEVE



INTRODUCCIÓN.

Los siguientes fragmentos están extraídos del libro de Luz Gabás Palmeras en la nieve. La historia tiene como escenario Guinea Ecuatorial, centrándose en una de sus islas, Fernando Poo (actual Bioko), y dentro de ésta en su capital, Santa Isabel (actual Malabo). Los acontecimientos tienen lugar en dos momentos: los últimos días de Guinea como colonia española y los primeros años de la Guinea independiente gobernada por Francisco Macías (1968-79).



ACLARACIÓN:

A la hora de realizar esta lectura conviene no centrarse en los personajes que hablan ni en sus nombres, sino más bien en lo que cuentan.



FRAGMENTOS:

Nada más entrar en el salón, Mateo, Marcial, Ascensión y Mercedes se despidieron porque habían quedado con otros amigos en la ciudad. Los demás seguían de sobremesa hablando, como Julia y Kilian habían supuesto, de política.
Lo contaban el otro día en el casinodecía Emilio con voz fuerte. Por lo visto, ya ha habido una advertencia de la ONU sobre la descolonización. Por eso, Carrero Blanco (ministro de Franco) ha propuesto la provincialización.
¿Y eso qué quiere decir?preguntó Santiago.
Está clarointervino Lorenzo Garuz. Se trata de que estos territorios sean provincias españolas.
Hombre, no soy tan tontodijo Santiago, atusándose el pelo ralo con su mano huesuda, un poco molesto por la explicación. Eso ya lo entiendo. Me refería a que cómo cambiarán las cosas si son provincia.
Pues depende. A me pareció algo razonable. Después de tantos años, ¿qué es esto más que una prolongación de España?Emilio alzó su copa hacia el boy (criado negro) para que la rellenara. Pero claro, los morenos no lo ven así. Al final no voy a poder hablar más con Gustavo porque acabamos a gritos. ¿Os podéis creer que tuvo el valor de decirme que todo era una hábil estrategia para seguir con nuestra explotación?
Ya me imagino su sencilla lógicacomentó el padre Rafael. Si son provincias, no son colonias, por tanto no se puede plantear la descolonización.
Eso mismo dijo, bueno, con otras palabras más fuertes, pero eso quería decir.
Bah, no creo que todo este asunto siga adelanteintervino Generosa. Sin España no hay Guinea, y sin nosotros, ya se pueden volver a la selva de donde los sacamos… —Julia torció el gesto, pero no la interrumpió. En realidad, la colonia cuesta más de lo que rinde. Pero esto no lo saben valorar, qué va.
Bueno, eso no lo tengo yo tan clarodijo Jacobo, pensando en las toneladas de cacao de la última cosecha. Nosotros sabemos lo que rinde, nadie mejor que nosotros, ¿verdad, señor Garuz?
Sí, pero… —El aludido sacudió la cabeza. ¿Y quién paga los colegios, los hospitales, el mantenimiento y los servicios de la ciudad, sino España? No No si salen las cuentas.
Es imposible que salgancomentó Generosa. ¿Habéis visto las obras del orfanato? ¿Quién paga los gastos de las sesenta criaturas que viven allí? ¿Y qué me decís de las mejoras en Moka? Hace unas semanas estuve con Emilio en la inauguración de la traída de aguas para los poblados de Moka, Malabo y Bioko y en la entrega de viviendas para los cooperativistas. El Patronato de Asuntos Indígenas ha pagado la mitad de cada casa, que hasta tienen dobles ventanas de cristal y madera
Y eso no es todoañadió Emilio, subiendo el tono de voz. ¿Adónde creéis que ha viajado Gustavo hace nada? A Camerún, nada más y nada menos que a juntarse con esa panda de independentistas que no pararán hasta conseguir lo que quieren. ¡Pero si hasta habla de una posible federación con Gabón!
Clarole interrumpió el padre Rafael, como Francia está a punto de conceder la independencia a Camerún y a Gabón, todo se contagia. ¡Con el trabajo que nos ha costado enseñarles el buen camino! ¿Os habéis fijado estas navidades? Las calles de Santa Isabel estaban llenas de esos mamarrachos con sus máscaras. Antes no salían de sus recintos, y ahora se pavonean con movimientos incontrolados, ruidos inconexos y colores hirientes con la intención de renacer lo absurdo. ¿A esto se refieren las cruzadas de liberación y el apasionamiento nacionalista? Ya lo advierten los obispos en una reciente carta pastoral: el mayor enemigo será dentro de poco la ideología comunista.
Esperemos que aquí no se repitan los graves incidentes de Ifni… —dijo Garuz con preocupación.
Todos asintieron. Marruecos, que había obtenido la independencia un año antes, reclamaba ahora el pequeño territorio español. Habían llegado noticias de que las guarniciones de Ifni habían sido atacadas por nacionalistas marroquíes apoyados por el rey.
¡Como Franco no se mantenga firme, no yo qué pasará!
¡Papá!exclamó Julia, temiendo que Emilio se excitara demasiado y la tertulia terminara mal.
Pues se está arriesgando mucho tu amigocomentó Gregorio. Cualquier día lo detienen y lo envían a Black Beach. El gobernador no está para bromas
A me parece bien que actúe con energía, que vigile las fronteras con Camerún y Gabón y que detenga a cualquiera que atente contra la españolidad de estas tierrasaseveró Generosa con convicción. Esto es España y seguirá siéndolo por mucho tiempo. Aquí estamos muchos españoles luchando cada día por nuestros negocios. España no nos abandonará.
Un súbito silencio siguió a la última frase de la mujer. Manuel aprovechó para indicar a los boys que rellenaran las copas.
Qué pesados nos ponemos los mayores a veces, ¿verdad, hijos?Emilio deslizó su mirada por los rostros de Jacobo, Kilian, Manuel y Julia. En fin, propongo otro brindis por vosotros, por el futuro...Levantó su copa en el aire y los demás le imitaron. Feliz Año Nuevo, eso es lo que deseo, muchos años felices para todos.
Kilian participó del brindis mientras pensaba en las palabras que había escuchado. No podía comprender con exactitud el alcance de la preocupación de los padres de Julia, pero claro, él solo era uno de los empleados de una de las numerosas fincas del país, no el dueño de un negocio. Si tuviera que abandonar la isla, buscaría otro trabajo en España, y no pasaría nada. No dejaría muchas cosas atrás. Bebió de su copa y, de pronto, experimentó un estremecimiento. Sus sentidos dejaron de prestar atención a ese entorno y se descubrió imaginando cómo celebrarían el Año Nuevo en Bissappoo los miembros de la extensa familia de José (negro nativo).
Pp 271-274.
Dimas asintió primero y movió la cabeza a ambos lados después:
No lo mataron los blancos. Lo mató Macías (primer presidente de la Guinea independiente). Él se encargó de liquidar a los que despuntaban económicamente y a los que se salvaron los arruinó. Como a mí, sí. Pero no es lo mismo.
Los blancos pusieron a Macíasinsistió Iniko (negro bubi, nativo de Fernando Poo), obstinado.
Pero también os dieron la independenciaapuntó Clarence (española) rápidamente, esperando otra ocasión para regresar al tema que le interesaba a ella. ¿No era eso lo que queríais, que mi país os dejara en paz?
A nadie me ha dado la independenciarepuso él en tono ofendido sin mirarla. Yo soy bubi. Los habitantes de esta isla (Fernando Poo), los primeros, los nativos, antes de que ningún barco se tropezara por una maldita casualidad con la isla, eran los bubis. Aquí no había ni portugueses, ni ingleses, ni españoles, ni fang (etnia mayoritaria en la parte continental de Guinea ecuatorial). Pero cuando a España le interesó y no le quedó más remedio que dar la independencia a Guinea, porque se lo exigía la ONU, lo hizo de la manera más gloriosa que se le ocurrió: entregándosela a un fang paranoico con el brillante pretexto de que seríamos una nación única. ¡Como si juntar la noche y el día fuera posible!
Deslizó la vista por los presentes y elevó la voz:
Esta isla y la parte continental de Mbini son, bueno, eran hasta hace poco, dos mundos completamente diferentes con etnias distintas. Mis tradiciones bubis son diferentes de las tradiciones fang.Se giró hacia Clarence y ella vio que los ojos le brillaban con fiereza. Antes te han explicado cómo obtenemos los bubis nuestro vino de palma. Subimos al árbol y extraemos el líquido. ¿Sabes cómo lo obtienen los fang?
No esperó a la respuesta de la joven.
Cortan la palmeraSí, Clarence, los de tu país nos obligaron a aceptar un Estado ficticio, único e indisoluble, sabiendo que no podía funcionar y luego se quejaron de que éramos problemáticos. ¿Y qué pasó después? ¿Has escuchado a Dimas? Él, al menos, tuvo suerte de poder refugiarse en este apartado lugar
Los hombres mayores movieron la cabeza en señal de asentimiento. Clarence apretó los labios, irritada tanto por la interrupción de Iniko como por su tono. En cuanto las conversaciones derivaban a temas políticos, su actitud hacia ella cambiaba por completo. Y lo que era peor: tal vez no tuviera otra ocasión de preguntar a Dimas sin levantar sospechas con su curiosidad.
Iniko, tienes razónintervino Gabriel con voz suave, pero hablas con el corazón. Los tiempos antiguos no regresarán. Antes era el cacao, ahora es el petróleo.
Malditas materias primas… —dijo Iniko. ¡Ojalá esta isla fuese un desierto! Seguro que entonces nadie la querría.
Clarence frunció el ceño y tomó otro sorbo de vino. ¿Cómo podría decirle que estaba equivocado, que esas materias primas podían significar el adelanto de un pueblo? Ella aún tenía recuerdos infantiles de un Pasolobino (pueblo pirenaico ficticio) más bien pobre. Las carreteras estaban sin asfaltar; los cortes de luz y agua eran frecuentes; los cables colgaban de las paredes; algunas casas presentaban el aspecto de estar abandonadas; y, por supuesto, la asistencia médica era escasa. Todavía recordaba la matanza de los cerdos, el ordeño de las vacas, los cepos para las tordas, las cacerías de sarrios, la limpieza de las cuadras, la recogida de hierba para el ganado, la suciedad en las calles transitadas por animales y el barro de los caminos.
Cuando ella tenía diez añosno hacía tanto tiempo, cualquier europeo de Francia para arriba, o norteamericano que hubiera visto fotos de su pueblo, hubiera pensado que vivían en la Edad Media. En menos de cuarenta años, España había dado la vuelta hasta el extremo de que lugares tan recónditos como Pasolobino se habían convertido en pequeños paraísos turísticos. Tal vez esa minúscula parte de África también necesitara tiempo para equilibrar los extremos.
No estoy de acuerdo, Inikoempezó a decir. Donde yo vivo, gracias a la explotación de la nieve, la vida ha mejorado para muchas personas
¡Por favor!la interrumpió él, enfadado. ¡No me compares! Aquí hay dinero, gobernantes corruptos y millones de personas viviendo en condiciones precarias. No creo que sepas qué es eso.
Clarence le lanzó una dura mirada y se esforzó por no responderle de malas maneras delante de los vecinos de Ureka. No estaba acostumbrada a que le hablasen en ese tono y a que cuestionasen de manera desdeñosa sus opiniones. Afortunadamente, los demás no parecían estar pendientes de su reacción porque un murmullo creciente confirmaba que estaban comentando las palabras dichas hasta el momento. Iniko le sostuvo la mirada, frunció el ceño y se refugió en la acción de buscar algo en la mochila que tenía al lado. Clarence bebió en silencio. El aguardiente le taladró el estómago, pero consiguió frenar las ganas de levantarse y marcharse de allí.
Pocos minutos después, Dimas levantó la mano y la asamblea calló.
Veo que traes papeles, Iniko. ¿Hay alguna novedad?
Sí. El Gobierno está preparando la nueva ley de propiedad de las tierras. Os he traído un borrador de solicitud para que las registréis a vuestro nombre.
¿Para qué?dijo un hombre albino de ojos despiertos.
Clarence lo observó con curiosidad. Le resultaba extraño que el hombre tuviese los rasgos de los otros, pero que su piel fuera completamente blanca. Una singular fusión de negro y blanco, pensó.
El bosque no es de nadie, pero el hombre es del bosque. No necesitamos papeles para saber lo que es nuestro.
Varios hombres asintieron
Hablas como un fang.Iniko levantó un dedo en el aire. Con esa teoría se van a lapidar los derechos centenarios de propiedad de muchas familias.
Desde hace siglos se ha respetado de palabra la posesión de la tierra que ocupamosdijo Dimas. La palabra es sagrada.
La palabra ya no sirve en estos tiempos, Dimas. Ahora hay que tener los papeles en regla. La nueva ley sigue acogiéndose al derecho africano que rechaza la propiedad privada del suelo y favorece el usufructo (uso ), sí, pero al menos se incluye una cláusula sobre el patrimonio familiar tradicional. Dicen que nadie podrá molestaros en las tierras que venís ocupando habitualmente para fines agrícolas o residenciales. Algo es algo. Si mi abuelo hubiera presentado planes para gestionar la finca cuando se marcharon los españoles, quizá se la hubiera podido quedar. Pero no lo hizo. Los españoles no pudieron traspasar el derecho de propiedad porque no tenían la propiedad del suelo, pero pudieron traspasar el derecho de la concesión para que otros pudieran continuar con la explotación. Yo lo que quiero es que vuestros hijos puedan recibir el derecho de la concesión del suelo. Para que no vengan otros y se lo quiten.
Hubo un murmullo. Clarence vio que la mayoría de los presentes asentían con la cabeza. A lo lejos se oyeron unos cánticos.
Gracias, Iniko. Estudiaremos lo que dices y hablaremos la próxima vez que vengas. Ahora disfrutaremos del baile. Llevamos mucho rato hablando y no queremos que nuestra invitada se aburra.

Pp 380-383.


(Sobre Macías):
¿Tan terrible fue, Laha?preguntó Carmen dulcemente.
Afortunadamente, yo era un críorespondió Laha. Pero sí, fue terrible. Aparte de las represiones, acusaciones, detenciones y muertes de cientos de personas, os podría dar ejemplos concretos de la locura de ese hombre.
Daniela se sentó a su lado.
No podía soportar que alguien estuviera mejor preparado que él, así que arremetió contra aquellos que pudieran hacerle sombra intelectualmente. La posesión del libro de texto de los padres del Corazón de María Geografía e Historia de Guinea Ecuatorial se castigaba con la muerte. En su lugar, impuso otro libro de texto obligatorio en el que insultaba a España, aunque por otro lado no hacía más que pedir ayuda económica. Aparecieron panfletos diciendo que era un asesino y requisó todas las máquinas de escribir. Ordenó quemar todos los libros. Mandó a los becarios guineanos en España que regresaran si no querían perder la beca y a su regreso, algunos fueron asesinados. Prohibió usar la palabra intelectual. Organizó la invasión de la isla (Fernando Poo) por parte de guineanos continentales fang. Eran gente joven sin formación ni cultura ni trabajo que provenían de los poblados más profundos, y les entregó armas. Acabó con la prensa. Prohibió tanto el catolicismo como las consultas a nuestro gran Morimó del Valle de Moka.Laha se frotó los ojos. En fin, ¿qué se podía esperar de un hombre que alababa públicamente a Hitler?
Todos permanecieron en silencio un buen rato.
Daniela aprovechó para verter más vino en la copa de Laha.
Pero, Lahaempezó a decir Jacobo, ¿no fue Macías elegido y votado democráticamente?
Estaba continuamente en la televisiónmusitó Kilian, como si recordara claramente lo que decía. Era muy popular porque sabía cómo camelarse a las personas utilizando fáciles palabras de libertad. Prometía devolver al negro lo que pertenecía al negro.
Laha carraspeó.
Los españoles se equivocaron de persona al confiar en él y dejar la isla en sus manos. Había aprendido muy bien la técnica de la poda, no si me entendéis
¿Y cuánto duró ese horror?preguntó Daniela, que lo miraba con los ojos abiertos por la mezcla de incredulidad, sorpresa e indignación que le producía lo que escuchaba.
Once añosrespondió Laha. De 1968 a 1979.
El año que nací yomurmuró Daniela.
Laha sacó cuentas mentalmente. Daniela era más joven de lo que había calculado al conocerla.
¿Sabes, Daniela? Era tal el terror que despertaba entre los nativos que ningún soldado de Guinea se atrevió a formar parte de su pelotón de ejecución, por lo que tuvieron que ser soldados marroquíes los que dispararan.
Se acercó a ella y bajó el tono de voz:
La leyenda también dice que asesinó a los amantes que una de sus mujeres tuvo antes de conocerlo, y que, cuando lo iban a fusilar, colocó los brazos extendidos hacia atrás, con las palmas de las manos hacia el suelo, preparado para echarse a volar
Daniela dio un respingo y Laha sonrió maliciosamente.
Clarence aprovechó ese instante para relajar la situación. Recordaba perfectamente adónde podían conducir las conversaciones sobre espíritus y se llevó la mano al cuello para acariciar el collar que le había regalado Iniko.
Bueno, chicosdijo con voz alegre. Laha todavía no ha abierto sus regalos.
Pp 436-437.